Hijas de la loba blanca
Rango de precios: desde 6,99€ hasta 18,00€

Dara Lobeira
1989, algún lugar del norte. Estudió Bellas Artes y Fotografía en la escuela EFTI, pero se considera esencialmente una artista autodidacta. Tanto su escritura como su fotografía se entrelazan en una trenza única, a veces negra, a veces azul como el filo de un glaciar, pero siempre unida en sus hebras, buscando el temblor y lo salvaje. En otra vida publicó, con otro nombre, las novelas Tenían la belleza del salvaje (Harpo, 2015) y Animal de nieve (Caballo de Troya, 2020). En esta vida sigue los pasos invisibles de la loba, y en la lobeira duerme y sueña, y a veces canta con la voz prestada de un pájaro de fuego.
Ficha técnica
| Peso | 0,176 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 20 × 13 × 2 cm |
| ISBN-13 PAPEL | 978-84-10204-05-8 |
| ISBN-13 EBOOK | 978-84-10204-52-2 |
| Número de páginas | 234 |
| Primera edición | septiembre, 2024 |
Lo han hecho posible
Corrección: Antonio Marcelo
Ilustración cubiertas: Francisca Pageo
Maquetación: Lara Losada
Maquetación eBook: Lara Losada


Rodrigo Abad Vargas (propietario verificado) –
Se trata de una obra con una estética preciosa. Dara construye como ya hizo en su anterior novela “Animal de nieve” una atmósfera misteriosa y mística, donde se mezcla lo real con lo fantástico, pero con una dosis de realismo mágico.
Que aparezca un cameo o referencias a personajes de su anterior obra es también un punto muy bueno para sus fans, que crea un espacio y un imaginario colectivo fuerte.
La estructura argumental es equilibrada pese a que a mitad del libro se crean expectativas que no terminan de verse del todo cumplidas.
La obra de Dara se caracteriza por su estilo “fotográfico o documental” donde priman las descripciones por encima de la acción, por lo que no es de extrañar que a veces el peso de la historia no recaiga directamente en lo que ocurre, sino de qué forma ocurre. Si nunca habéis leído a la autora tened clara esta premisa.
“Hijas de la loba blanca” es un relato magnifico de la infancia, de lo salvaje, que explora el conocimiento de aquellos y aquellas que se encuentran en la pubertad. Se trata de un canto al descubrimiento y a romper con lo preestablecido, con lo dogmático (en este caso personificado por lo cristiano). Es una novela que invita a reflexionar acerca de nuestro crecimiento y cómo nos hemos desarrollado, en un ambiente que bien podría datarse entre finales del siglo XIX y principios del XX (aunque esto creo que es lo que yo he percibido).
He disfrutado esta historia muchísimo, aunque existen conceptos que a veces al repetirse (palabras como “temblor”, “delgado”, “pálido”, “abedul”, “espesura” o “blanco”) te sacan de la acción por la ausencia de sinónimos. Sin embargo, creo que esto se debe a que es necesario para crear esa atmósfera y ambientación tan clara.
Deseando leer el siguiente, sobre todo la historia de las niñas relacionadas con el agua que alguna vez ha compartido en su perfil de Instagram ☺️
Pedro (propietario verificado) –
Sigo desde hace mucho a Dara y volverte a encontrar con ella en texto siempre es un placer
Pedro García (propietario verificado) –
Una historia poética y evocadora
María (propietario verificado) –
Es un regalo para mi hija y todavía no lo ha leído. Se lo di en reyes y le encantó.
MARÍA (propietario verificado) –
Pedido sin problemas para ser una editorial que no conocía. Recomendable👏🏻
Marcos (propietario verificado) –
Un viaje embelesante mental a otra época, otra tierra, otra edad
Almudena García López (propietario verificado) –
No sabría cómo definir este libro, pero tiene un componente de magia difícil de explicar que te hace sumergirte en el mundo rápidamente.
carmen –
Ké fuerza, cuanta poesía y esa forma de mantenerme sin aliento todo el tiempo. Me encantó la historia, cómo vas conociendo los personajes, la forma de contarlo hasta ese final <3
Dalia (propietario verificado) –
Súper feliz de poder leer otro libro de una de mis autoras favoritas. Es precioso y la edición también 🤍
Eva (propietario verificado) –
Esta es una historia casi onírica, metafórica, una sucesión de imágenes, una evocación constante que atrapa desde el principio en una ambientación muy especial. En mi caso, fue increíble la capacidad que suscitó en mi mente para imaginar con detalle las escenas que se describían, tal vez por conocer hace tiempo la obra fotográfica de su autora, Dara Lobeira.
Vera, una niña de corazón salvaje, audaz y muy intuitiva, atraviesa el paso de la infancia a la adolescencia, sabiendo que, aunque quisiera, no podría evitarlo. Preferiría seguir siendo niña por siempre, hermanada en el bosque con los demás niños, corriendo libre y aullando, trepando, libre de las ataduras y normas sociales, comiendo bayas y savia junto a Olia, quien ha despertado y capturado su deseo.
Pero encontrará el yugo de su padre, el pastor del pueblo, su vara y su estricta mano “guiada” por Dios. Su hermana Agatha, un año mayor, hallará su propio refugio a esta dureza y transformación; se aislará y distanciará de ella cada vez más. Su hermano Jann, débil, enfermizo y por ello repudiado, vivirá el cuidado a través de una criada, y algún día acudirá al fin a la naturaleza silvestre, que lo espera. Su madre, distante, siempre encerrada en su cuarto jardín (un elemento en la obra muy interesante), no alzará la voz ni se posicionará, aparentemente, contra todo lo que acontece en la casa.
Las hijas del pastor deben ser ejemplares, su familia ha de ser un estandarte de entereza, rectitud y saber estar, un arquetipo regio e inaccesible. Pero la llamada del bosque siempre late, el aullido de la loba reclamando a sus hijas, el paisaje y la naturaleza, siempre cambiantes, indomables, presagiando los cambios, inevitables. Todos estos reclamos no pueden acallarse, no por mucho tiempo…
Una novela pausada, de prosa cadenciosa, hermosa y propia, con toques de realismo mágico, mística y misterio. Una oda a la infancia y a su desinhibición. No la recomendaría a todo el mundo, porque es un tipo de estilo y temática muy particular, pero creo que ahí reside su encanto.
¿Te atreves a acompañar a Vera a la espesura del bosque, a buscar a la loba, a yacer sobre el musgo como un abrazo, a patinar sobre el lago helado, a correr y mancharse, a transitar su transformación?