V premio en el mar
Romance del pájaro dormido
Aura Jiménez
Cuando leo a Aura imagino un lago de agua helada y azul plateado. Un cisne posándose suavemente en él a la hora exacta en la que el reflejo de la luna llena se muestra. A una mujer bella, con un vestido blanco, el pelo larguísimo y salvaje y un candelabro en las manos. Un pájaro que la ronda, con flores en el pico, que gira a su alrededor y le susurra un secreto.
En este poemario Aura desboca su espíritu romántico para escribirnos, como dice ella, cartas a la luz de las velas.
Un poemario inspirado por los antiguos romances del Romancero Viejo o el Romancero Gitano de Lorca, por historias góticas de fantasmas, por la rabia femenina, la conexión con la naturaleza, las nanas de Miguel Hernández y el verso libre de Emily Dickinson.
Puedo ser más explícita y decir: / dime en secreto tu nombre y pinta / mis párpados de la materia de tus besos / haz crecer las flores en diciembre y yo / seré tu jardín.
Sé que este poemario nos abrigará y se quedará mucho tiempo en nuestra mesa de noche. Un romance para las almas oscuras y nostálgicas, para corazones ardientes.
Gracias Aura, por llegar como un hada a susurrarnos. Estoy deseando trabajar contigo. 💌
Accésit V premio en el mar
Si pudiera ser ave y traer un río en la boca
Virginia Marín
Ocurre a veces que una voz te grita como si una cascada se secara, como si todos los bosques ardieran. Gritan los árboles y las criaturas. Llora la tierra. ¿Cómo escuchamos a los otros seres? ¿Qué grita un sabinar en llamas?
En esta propuesta Virginia da voz a todas las voces, nos arrastra como ceniza evitable para escribir un incendio.
Por su originalidad y sensibilidad, por un libro coral con seres que hablan sin voz, por removernos la mirada y por hacernos seres mutables de este proceso, de esta transformación. Por todo ello, el V premio en el mar otorga excepcionalmente un accésit a Virginia Marín por el proyecto Si pudiera ser ave y traer un río en la boca.
Me despierto con rescoldos en la lengua y ceniza entre los párpados. He vuelto a soñar y esta vez era un ave hambrienta.
Qué ganas de acompañarte a buscar esas voces. 🪶
Obras finalistas
Quiero hacer mención a algunas obras que han llegado hasta la fase final y en las que todavía pienso: del mar, de la luz, de Elisa Valdés. Un signo con el que nombrar el sueño, de Elvira Susín. Comer con las manos, de Helena Cid. Madriguera, de José Alberto Maldonado y Réquiem del alma encauzada, de Paloma Vega.
En todas vuestras propuestas he encontrado algo nuestro y deseo seguir encontrándonos. Gracias por confiar en mí para leeros.
IV premio en el mar
digo cascada y el viento arde
Iosune de Goñi García
Querida Iosune, ¡bienvenida a casa! digo cascada y el viento arde es un poemario que desborda la palabra, que quiebra el lenguaje para encontrar en sus fisuras una nueva forma de decir, de arder, de resistir.
Iosune nos lleva al borde del lenguaje, a ese punto donde la palabra se deshace en los labios, donde el intento de nombrar algo solo consigue rozarlo. Su escritura es un diálogo entre la voz y el silencio, entre lo que recordamos y lo que se nos escapa. La memoria aquí no es solo un acto de evocación, sino también de lucha: la necesidad de sostener lo que el tiempo o el miedo intentan borrar.
La propuesta de Iosune nos interpela a todas las que buscamos una voz en el temblor, en la grieta, en la llama. Su escritura es un vendabal que arrastra lo indecible y lo devuelve convertido en latido.
a veces recuerdo nuestro cuerpo / ella era un halcón atravesando la escritura / como un cielo verde como / esta noche que no es una noche
Gracias por llegar. Estoy deseando acompañarte. 💗
Obras finalistas
No podría finalizar esta convocatoria sin dar las GRACIAS a todas las personas que han confiado en nosotras. Leeros ha sido un placer.
Mención especial a aquellas propuestas que llegaron a la fase de deliberación final: queso con membrillo, de Roma Bonell. La muchacha flor, de Pilar Vargas. otra vez triste y sin comer, de Ava Cívico, Los cuerpos de Afrodita, de Chiara Ponsetti y Sembrar la grieta, de Sofía Mesas.
Todas estas obras hablan de alguna manera sobre nosotras y nos atraviesan. Gracias por permitirme formar parte.
III premio en el mar
las apañadas
Elena Pastor Monedero
¡Qué alegría, Elena! las apañadas es un poemario de voces colectivas que recoge apaños desde una perspectiva interseccional. Elena pregunta, ¿qué apaños hacemos las mujeres en nuestro día a día? ¿Cuántos de ellos suponen una renuncia –a nuestro placer, nuestro ocio, nuestro descanso, nuestra dignidad o nuestro bienestar? ¿Qué violencias se esconden silenciosamente tras cada uno de nuestros apaños?
La propuesta de Elena nos interpela a todas las que hemos socializado como mujeres en una sociedad que nos enseña que nuestros deseos tienen que estar siempre por detrás de los de los otros. Esta propuesta destaca por su carácter transformador de la violencia cotidiana en versos capaces de dirigirse a todas, de derrumbar un sistema.
Elena se ofrece aquí como un canal para hablar sobre los apaños del cuerpo, del cuidado, del sexo y del amor. Un poemario que remendará aquello que está roto.
no entiendo por qué «cuidados» / es un nombre masculino / si nada tiene que ver / con quienes enarbolan / la bandera de la masculinidad / las que cuidan, las que se ocupan / las que se mudan / las que renuncian al sueño / –y a lo que sueñan– / las que no atienden sus dolencias / las que se dejan las manos / las que se resignan / siempre son «ellas» / pronombre personal / 3a persona del plural / femenino
Estoy deseando acompañarte en este camino. 💗
Obras finalistas
Queremos destacar la calidad de las obras presentadas en esta convocatoria y hacer mención especial a aquellas que llegaron a la fase de deliberación final: Edificio 2000 de Lola Domínguez Sabater. YVYRA, de Mercedes Peña. Leche de Higuera, de Alba Tejedor Gertrudix. El todo a 100 de doña Remedios, de Poli Álvarez. Funeral de Estados, de Gonza M. Fontán.
Cada una de estas propuestas es radicalmente diferente de las demás. Tenemos que decir que todas ellas nos han sorprendido por sus temáticas pero, sobre todo, por sus estilos. Encontramos voces íntimas y valientes, propias de en el mar. Gracias a todas por la confianza, ha sido maravilloso leeros y deseo volver a hacerlo.
II premio en el mar
pedres i vent
Carla Santángelo Lázaro
¡Felicidades, Carla! pedres i vent es un poemario de reconstrucción escrito en castellano en el que, tímidamente, entran versos en menorquín, dialecto minoritario que la voz lírica reivindica como parte de su linaje. Poco a poco, se construye un tejido complejo en el que se incluye la genealogía familiar como parte de una historia política y social: la Guerra Civil, la pérdida del idioma en una pequeña isla del Mediterráneo, el silenciamiento de los secretos de un pueblo y la figura de la abuela como una mujer que no pudo plantarle cara al marido.
La propuesta de Carla Santángelo ha destacado por su sencillez y lirismo. Siento que Carla escribe una historia familiar que nos remueve a todas. Una nota a pie de página dice cada vez que visito a mi abuela, una vez al año, me despido y cierro los ojos para memorizarla, por si fuera la última vez. Un poemario que será memoria.
Me siento infinitamente agradecida y feliz porque nuestros caminos se hayan cruzado. Qué ganas de trabajar a tu lado y aprender de ti. 💙
Obras finalistas
Mención especial merecen las propuestas El color azul de Chiara Ponsetti. La hija que cuida, de Marielys Duluc. Adiós, niña, de Paula Aparicio. Funerales de familia, de Adriana Irais Dorantes, que llegaron a la deliberación final. Destacamos de ellas su pasión y fluidez. En todas encontré algún punto de intimidad propia de en el mar. Felicidades a todas y gracias por la confianza. Os deseo toda la suerte en este camino que ahora empieza, creo que el punto de partida es maravilloso.
I premio en el mar
Matar la geografía de los cuerpos de piedra
Laura Sanz Corada
¡Enhorabuena, Laura! Matar la geografía de los cuerpos de piedra es un poemario terrenal, un viaje por varias casas y husos horarios donde indagar sobre esa herida colectiva que nos atraviesa a todas. ¿Es la casa refugio? ¿Puede un hospital ser un hábitat? ¿Es propia o ajena? ¿Cómo se vive desplazada en varias geografías? ¿A dónde pertenece el cuerpo? Y, quizá lo más importante, ¿cuál es el viaje de vuelta?
Laura Sanz ha presentado una propuesta única en temática, forma y expresión. Sus referencias antropológicas y sociológicas para la creación del libro serán mis próximas lecturas. Siento en este poemario una verdadera investigación, un gran trabajo de fondo y un interés genuino en acercar algunas ciencias a la poesía. Estoy contentísima y emocionada de poder trabajar contigo este poemario, gracias por presentarte y por permitirme conocerte. Nos queda un gran viaje juntas. 💛
Obras finalistas
Mención especial merecen las propuestas Geología de la cavidad bucal, de Alejandro Gómez. dios transporte, dios basura, de Rosalía Del Olmo. La fuerza de la tierra, de Paula Martínez. Un legado de canela y miel, de María León. Ecce Homo; o de la palabra dada, de Nayar Crespo, que llegaron a la deliberación final. Destacamos de ellas su sensibilidad y originalidad, todas nos resultaron frescas y sorprendentes. Enhorabuena también a vosotras. Esperamos que sigáis desarrollando esas propuestas que, sin duda, encontrarán su camino.

