machi mushkil. aproximaciones al destino magrebí

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Marruecos. Siempre devorado por los ávidos objetivos de las cámaras fotográficas de los cinco continentes. Y, sin embargo, nunca ha dejado de existir. Existe y resiste a la invasión de miradas. Hay un Marruecos fácil: el de las postales, de las instantáneas orientalistas y románticas, el camello sediento en medio de dunas, las acrobacias multitudinarias de la plaza Yamaa el-Fna de Marraquech, las pieles curtidas y coloridas de Fez, las torres de mezquitas medievales en medio de la metrópolis, el vaso de té rebosante de hierbabuena… Pero existe otro Marruecos. El Marruecos compilado por Analía Iglesias en Machi mushkil me interpela, hace que me tome muy en serio la máxima de Anne Carson: “La única regla del viaje es: no vuelvas como te fuiste. Vuelve diferente.”

Mohamed El Morabet

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Autora

Analía Iglesias nació en Argentina, y reside en España desde hace casi dos décadas. Escritora y periodista, colabora con El País y otros medios, en temas culturales y de género, derechos humanos, ciencia y medio ambiente. Ha publicado una novela, Si los narcisos florecen, es revolución (Ed. Cuarto Centenario), y dos libros de ensayo (Ed. Catarata), en coautoría, sobre la afectividad de esta época. Además, escribe biografías sobre mujeres en la Historia para RBA. Vivió casi cuatro años en Rabat, la capital marroquí, donde fue docente universitaria, cofundó el espacio cinematográfico Casa-Docks, en Casablanca, presentó la sección documental del Festival Internacional de Cine de Mujeres de Salé y organizó otros ciclos de cine y debates en Marrakech.
En Twitter: @analiaigles

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Detalles

Peso 0,106 kg
Dimensiones 20 × 13 × 1 cm
ISBN-13

978-84-122632-6-8

Primera edición

Diciembre de 2021

Número de páginas

76

3 valoraciones en machi mushkil. aproximaciones al destino magrebí

  1. Juan Benitez (propietario verificado)

    La obra de Analía, hay que decirlo con todas sus letras, es una maravilla. Su lectura tiene tantas capas y texturas en tantos sentidos, desde la misma composición, la narrativa, elecciones que realiza. Aparte la magistral forma de abrirse y mostrarse que muestra la autora con una sensibilidad exquisita. Una gran obra para el catalogo de En el mar.

  2. Diana Nastasescu

    Analía Iglesias cogió con mano torpe, pero decidida, el lápiz para escribir de derecha a izquierda. Como una niña, vuelve a aprender a escribir, empieza de cero. Escribir no es como ir en bici, no cuando se pasa del alfabeto latino al alfabeto árabe. Y, de esta manera, aprende a escribir en los huecos y nos ofrece un texto lleno de huecos, porque la vida son pedazos de vida que caben en esos huecos. La hija de la narradora sostiene que Marruecos es igual a Córdoba, que Marruecos es como volver un poquito al sur, incluso quedándose en el norte. Mientras, la autora, en su vivir nómada, reflexiona sobre su deambular sin brújula, sobre los momentos en los que a mitad de camino tuvo que pararse a tragar el sollozo, sobre sentirse perdida y pensar que, para volver, siempre habrá tiempo.

    Como buena cordobesa, cuando pisa Marruecos se vuelve a sentir como una niña. Marruecos es un olor de color tangible imposible de embotellar en un souvenir para los turistas. Marruecos es makeinsh mushkil, no hay problema. África se caracteriza por su capacidad adaptativa: los pasajeros pueden empujar un taxi, la televisión sigue sin funcionar, llegas tarde. Makeinsh mushkil, no pasa nada, no hay problema, todo está bien. Y, de repente, el pájaro. Ese pájaro accidental que significa que todo lo eterno ha caído y alzas el vuelo, abres las alas, te lanzas al vacío y caes. Caes en el presente y en el paraíso que es un nido de cigüeñas.

    Analía se pregunta si es posible desear cuando el individualismo occidental no existe, cuando la mínima unidad social es la familia y la obligación del individuo es el bienestar de esa institución. Detrás de las persianas bajas, todo lo oculto se fortalece. Así, las mujeres, enclaustradas en el espacio privado, encaminan las decisiones familiares, pues quién si no una madre sabrá lo que unx hijx necesita. Mientras, los hombres ocupan el espacio público en el teatro de la calle, acallando a sus niños pícaros que desean volver al hogar femenino. machi mushkil son reflexiones entrecortadas, son breves apuntes que trazan el boceto de un destino y de unas vidas.

  3. Maite S. (propietario verificado)

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