Nuestro patio
Rango de precios: desde 5,99€ hasta 15,00€
«Nuestro patio» es un libro que abre dos ventanas a la vida de Toñi. En la primera repasamos su juventud, amores, inseguridades, y deseos. En la segunda nos encontramos con una mujer adulta que retoma su pasión por la escritura tras asistir a un taller literario y que nos muestra sus aprendizajes y miedos. Entre estas páginas nos encontramos fotografías, textos manuscritos y cartas que forman un álbum de recuerdos de toda una vida, la suya y la nuestra, la de cualquiera que ha amado, ha perdido y ha llorado. Este libro es el patio que Toñi construyó para todas las personas que alguna vez se sintieron solas: «Quiero tener mi casa llena de gente en las largas noches de verano, patio y cielo estrellado; y en las cálidas veladas de invierno, el amor de mi cocina».
«Nuestro patio» es un libro póstumo, editado con la colaboración de sus hijas Laura y Sara y de su marido Gregorio: «para que todo el que lea estas palabras se sienta tan acompañado por ti como lo hemos estado nosotras».
* Los textos se encuentran transcritos tal y como Toñi los había escrito para conservar su esencia, sus pausas y su memoria.

Toñi García Ochoa
Su vida pasó sin muchos sobresaltos y continuó escribiendo ocasionalmente hasta que en 2017 asistió a un taller de escritura creativa, dónde volvió a retomar la que había sido su pasión. El 6 de abril de 2020 murió en Toledo a los 64 años, tras una fibrosis pulmonar que le venía atacando desde hacía unos años.
Ficha técnica
| ISBN-13 PAPEL | 978-84-125498-1-2 |
|---|---|
| ISBN-13 EBOOK | 978-84-126825-6-4 |
| Primera edición | Diciembre de 2022 |
| Número de páginas | 105 |
Lo han hecho posible
Ilustración cubiertas: Azul Espacial
Prólogo: Laura Gómez García-Ochoa
Fotografías: Laura y Sara Gómez García Ochoa
Maquetación: Lara Losada


Paula Aparicio Cejudo (propietario verificado) –
el amor y la ternura hechas libro.
MARÍA BELÉN DE GRACIA CAMPA (propietario verificado) –
Maravilloso texto acompañado de entrañables fotos familiares que nos invita a leer, a sentir y, en mi caso a recordar (por decirlo de alguna forma, pues lo grabado, a fuego, en el corazón no es necesario «recordar» ya que simplemente está ahí, por siempre!)
Una deliciosa portada dibujada, sutil caricia de ese PATIO que es parte ya de nuestra alma.
Una propuesta para reconfortar a aquellos que, conocieran o no a su autora, deseen sentarse, parar y encontrar paz entre la sencillez y la sinceridad de espíritu de quién nos permite tocar sus palabras, ya impronunciables, y sin embargo eternas…
Sofía M. (propietario verificado) –
Este libro te sacude un poquito por dentro y te hace ir corriendo a abrazar a las personas que amas. Qué bonita sensibilidad sensibilidad la que Toñi llevaba por bandera. Es un homenaje precioso, muy cuidado y que nos invita a todos a ese patio de Toñi una vez más. ¡Y qué honor sentirse invitada a un lugar tan repleto de ternura!
elena (propietario verificado) –
Un libro lindísimo con el que se me han escapado algunas lagrimitas, no se puede decir otra cosa💘
Me ha hecho pensar mucho en mis abuelas, en si ellas alguna vez escribieron o pensaron en escribir, en que —si lo hicieron— nadie nunca lo supo: sus palabras no han tenido un espacio como este, un patio como este.
Leer a Toñi me recuerda que, la mayoría del tiempo, seguimos pensando en nuestras madres y abuelas como solo eso: madres y abuelas. Cuántas palabras nos hemos perdido —yo incluida— por culpa de esa reducción absurda a un rol establecido de las mujeres de nuestra vida.
Me quedo con Algo; Nuestro patio; A mi querida abuela Saturnina,; y Mi septiembre.
Prometo no olvidar que “en el cuerpo vulgar de su abuela cabía toda la emoción y toda la belleza”.
elena (propietario verificado) –
Un libro lindísimo con el que se me han escapado algunas lagrimitas, no se puede decir otra cosa💘
Me ha hecho pensar mucho en mis abuelas, en si ellas alguna vez escribieron o pensaron en escribir, en que —si lo hicieron— nadie nunca lo supo: sus palabras no han tenido un espacio como este, un patio como este.
Leer a Toñi me recuerda que, la mayoría del tiempo, seguimos pensando en nuestras madres y abuelas como solo eso: madres y abuelas. Cuántas palabras nos hemos perdido —yo incluida— por culpa de esa reducción absurda a un rol establecido de las mujeres de nuestra vida.
Me quedo con Algo; Nuestro patio; A mi querida abuela Saturnina,; y Mi septiembre.
Prometo no olvidar que “en el cuerpo vulgar de su abuela cabía toda la emoción y toda la belleza”.
Elena (propietario verificado) –
Un libro lindísimo con el que se me han escapado algunas lagrimitas, no se puede decir otra cosa💘
Me ha hecho pensar mucho en mis abuelas, en si ellas alguna vez escribieron o pensaron en escribir, en que —si lo hicieron— nadie nunca lo supo: sus palabras no han tenido un espacio como este, un patio como este.
Leer a Toñi me recuerda que, la mayoría del tiempo, seguimos pensando en nuestras madres y abuelas como solo eso: madres y abuelas. Cuántas palabras nos hemos perdido —yo incluida— por culpa de esa reducción absurda a un rol establecido de las mujeres de nuestra vida.
Me quedo con Algo; Nuestro patio; A mi querida abuela Saturnina,; y Mi septiembre.
Prometo no olvidar que “en el cuerpo vulgar de su abuela cabía toda la emoción y toda la belleza”.