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Vamos a empezar esta entrada diciendo lo obvio: ningún rechazo editorial sienta bien. Te llega ahí un correo de repente, en cualquier momento, a cualquier hora, cualquier día, cuando menos te lo esperas y claro, no estás preparada. Tú has puesto todo tu trabajo, esfuerzo e ilusión en enviar tu manuscrito a esa editorial y el correo te da un vuelco al corazón pero, cuando lees el rechazo, te enfadas, te sientes mal, empiezas a dudar de tu trabajo, no entiendes por qué no ha sido suficiente, si es que has hecho algo mal, qué podrías haber hecho mejor, qué podrías cambiar… Pero te han dado un no y eso duele, es normal.

Lo que está claro es que la respuesta que te vayan a dar no depende de ti. Ya hemos hablado en otra entrada (aquí) sobre las posibles razones por las que una editorial rechaza tu manuscrito.

Una vez que envías tu propuesta tú ya no puedes controlar la respuesta de la editorial, pero sí puedes controlar tu reacción al rechazo. Sinceramente una vez que recibes un correo así no tienes por qué responder, se entiende que de forma unilateral se ha “cerrado” la conversación que había abierta PERO, si quieres responder, la forma en la que lo hagas puede ser determinante en el sector editorial.

No estoy exagerando, te lo aseguro. Cuando una persona me responde a ese correo de forma amable, respetuosa, incluso agradecida y simpática pienso “no voy a publicarte este libro pero me caes bien”. Y caer bien es importante porque nadie quiere trabajar (desde luego en esta casa ya os digo yo que no) con alguien maleducado. La forma en la que respondes puede cerrarte las puertas en esta casa y en cualquier otra. Así que si te estás preguntando cuál es la mejor forma de hacerlo sigue leyendo.

LO QUE NO DEBES DECIR

 

“Pues vaya”

Y ya. Sí, y ya. Qué hago yo ahora con esa resignación. ¿Era necesario decirme esa frustración? ¿Aporta algo ese mensaje? Entiendo los sentimientos por los que atraviesas pero no, no es forma. A todas nos han roto el corazón y yo también me he sentido decepcionada a veces pero si lo que vas a decir no es mejor que el silencio… Ya sabes lo que dicen.

“No entiendo por qué porque no lo explicáis, pero bueno”

Mmm. Una editorial NO puede realizar una valoración, ni siquiera un comentario sobre por qué rechaza cada manuscrito. Para empezar no tiene sentido ni aportaría valor porque es, en último caso, una opinión subjetiva siempre. A lo mejor no me gusta, a lo mejor no encaja en la línea editorial, a lo mejor simplemente me interesa publicar más otro género o tu libro no es lo suficientemente bueno. Pero eso da igual ni te lo voy a decir porque a ti no te aporta ningún valor, simplemente diré que no se ajusta a lo que estamos buscando porque eso será siempre verdad.

Entiendo que es una respuesta genérica pero NO es trabajo de una editorial realizar informes literarios. Estos servicios se pueden contratar a profesionales especializadas en ello y así saber cuáles son los puntos fuertes y débiles de tu obra, cómo enfocarla mejor, qué correcciones son necesarias y a qué lectoras y editoriales puede gustar más.

“De todos modos ya había firmado contrato con otra editorial”

Lo peor que puedes decir.

En primer lugar: enhorabuena por ese contrato.

En segundo: ¿Por qué no me has avisado? Tanto a mí como al resto de editoriales donde lo hubieras enviado nos deberías haber mandado un correo, algo simple, un copia y pega para todas, hasta nos puedes poner en copia oculta y mandar un solo correo para todas tipo “Les escribo para informar de que la obra que les hice llegar ya ha sido comprometida con otra editorial. Gracias por su atención”.

Y hubieras quedado genial. Se trata de una cuestión de educación y respeto al trabajo ajeno. Tu tiempo no vale más que el mío ni que el de nadie, no te cuesta nada enviar ese correo para que nadie pierda tiempo y esfuerzo valorando un trabajo que ya has firmado con otra casa. No tiene sentido que no lo hagas, es desconsiderado y no te deja en buen lugar.

En esta editorial (y en la mayoría) no verás ninguna cláusula que indique que mientras nos envías el manuscrito para valorarlo no puedes enviarlo a otro sitio (como si ocurre en muchos concursos). Me parece una cláusula egoísta y yo no os haría eso. Es más, entiendo, y las editoras sabemos, que por norma general lo enviarás a varias editoriales a ver si hay suerte. Es normal. Así que, qué menos que devolver la educación y el respeto que tiene cualquier editorial al valorar tu obra. Un correíto, no te cuesta ná.

 

LO QUE SÍ PUEDES DECIR

 

“Muchas gracias por su tiempo. Un saludo”.

No hace falta que digas nada, insisto, pero si quieres hacerlo hazlo de esta forma. Alarga el mensaje lo que quieras, expláyate si quisieras comentar otras cosas, pero la fórmula es dejar claro en tu mensaje que entiendes que se ha valorado, que por lo que sea no encaja y que te ha llegado la información por lo que estás agradecida por el tiempo y el trabajo servido y te despides. 

Es una fórmula sencilla que demuestra: talante, respeto, agradecimiento, educación. Una respuesta que no te cerrará ninguna puerta nunca sino todo lo contrario.

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No olvidéis que el respeto siempre siempre siempre tiene que ser de doble sentido.

Un rechazo no significa nada. Cree en ti, cree en tu trabajo, lee, escribe y mejora constantemente. ¡Nos seguimos leyendo!

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